Reproducción asistida

Si revisamos los textos antiguos observamos que hace siglos que se describieron los primeros intentos de realizar tratamientos de reproducción asistida, en concreto, de inseminaciones artificiales. No obstante, no fue hasta el siglo XX cuando estas técnicas sufrieron un espectacular desarrollo.

Durante la segunda mitad del siglo XX, gracias a la aparición de nuevos fármacos como el citrato de clomifeno, las gonadotropinas para la estimulación ovárica y los análogos de GnRH (agonistas y antagonistas) para evitar los picos prematuros de LH, se produjo la explosión y el crecimiento de las técnicas de reproducción asistida.

Estem embarassats!

Durante la década de los 80, los laboratorios de reproducción asistida fueron capaces de concebir y desarrollar la técnica de fecundación in vitro, abriendo la esperanza a muchas parejas que no podían conseguir su deseo de ser padres y después, durante la década siguiente, la microinyección espermática, que abrió aún más el abanico de parejas con posibilidad de beneficiarse de la reproducción asistida, especialmente las que presentan un factor masculino severo.

Hoy en día las técnicas de reproducción asistida nos ofrecen una amplia gama de posibilidades. Es muy importante realizar un estudio completo y una valoración de ambos miembros de la pareja para decidir el tratamiento adecuado a cada caso. Recomendamos iniciar el tratamiento con la técnica más sencilla y que nos ofrezca unas posibilidades de éxito aceptables. Sin embargo, en esta decisión influyen muchos factores: edad de la pareja, tiempo de esterilidad, reserva folicular, parámetros seminales, permeabilidad tubárica...

Sea cual sea el diagnóstico nuestro equipo trabajará para que podáis sentir la emoción de ser padres.